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Por
Carlos Ezcurra Valdevenito
Tiempos nuevos…buenos tiempos.
A
partir del regreso a la vida constitucional en 1983, con el ya Estado
de Derecho vigente es que comenzamos a darnos cuenta por cuanto
horror e indolencia habiámos pasado, de cuán en el
fondo estábamos. Era necesario y un derecho irrenunciable
el vivir al amparo del Derecho pero, solo era el primer paso. Teníamos
que esperar, lo mejor aún estaba por venir, también
lo peor pero, esto llegaría más rápido.
Jaqueo
al gobierno constitucional; 13 miserables paros nacionales, boicot
al plan Austral, hiper inflación, sublevación militar
al orden constitucional, obediencia debida y punto final. Golpe
de Estado económico, perversa y obligada defección
anticipada al mandato popular; para disimular con decoro el ensayo
certero del <derrocamiento> al Presidente de la Nación.
Revolución productiva con fábricas
cerradas y obreros desocupados; algunos felices con la indemnización
en la mano y que muy pronto pagarian el costo de escuchar sirenas.
Saqueo de los bienes públicos, indultos, descarada entrega
del Estado a grupos financieros, banalización de la política
y miradas cínicas sobre la destrucción del aparato
productivo que ya no podia ocultarse. Endeudamiento público
que generaban impúdicos negociados a los amigos de la incipiente
corporación política. Alta desocupación e industria
del remís y cuenta-propismo de la miseria. Festival de bonos
como moneda-papel pero eso sí; condenados al éxito.
Cero obra pública, reducción del presupuesto en salud,
educación y justicia. Y otro poco de desocupación
para mantener la creciente desnutrición infantil. Obstentación
de la riqueza peor concebida y del éxito obtenido vendiendo
el alma al diablo, todo mostrado en la revista Caras y en papel
ilustración doble coouting –seguramente- comprado barato
por Perfil a Papel Prensa, ese verdadero hito nacional de la tortura
y despojo de bienes personales durante la dictadura asesina, ¿quién
lo iba a imaginar, no?
Otro <toke> de reducción al
gasto público, corralón y corralito, ilegal descuento
a jubilados pero al menos; muy pronto el que depositó dolares,
recibirá dolares. Mientras eso llegaba; represión
de la protesta pública, asesinatos y cacerolazos de teflón
o aluminio caro con asas de bronce, reminicencias de mejores épocas
pasadas. Acaso de cuándo éramos <derechos y humanos>
y la produccion local de liquidaba a precio vil a causa de la indiscrimida
importación del conocido asesino social Alfredo Martinez
de Hoz. Entonces, porque perderse la oportunidad de emular a quienes
de verdad las tenian vacias y saltadas, dejando pasar el momento
de reclamar por los dineros atesorados en dólares y no en
<carteras> que le sirvieran a la economia nacional, no? Gente
rara, pero perfumada con extracto francés.
Aún nos faltaría pasar por
el super promocionado default, aquel mismo con el que <corrian>
por izquierda a la gilada furiosa, pero que en realidad era una
magistral jugada a favor de la histórica derecha financiera
y parasitaria. Total, la consigna era asegurarse <la gobernabilidad>
y tirar para adelante todo lo posible. Eran pacíficos y evitaban
la crispación, Dios que es argentino proveerá.
La vida en democracia es un sutíl juego de ensambles entre
los derechos y obligaciones y nosotros aún no podíamos
desprendernos del atavismo ombliguista y por eso, es dificil admitir
que nuestra verdad pueda ser parcial y siempre relativa. Así,
no siempre estuvimos a la altura de las circunstacias. Ni como ciudadanos,
dirigentes políticos o empresariales. Fuimos atravezando
distintas etapas que se o nos la <pintaban> como nuevas, pero
que desde no hace mucho tiempo, descubrimos que eran más
de lo mismo, sólo que lookeado con lo nuevo del marketing.
Dicho de otra manera; gatopardismo puro.
Más claro aún; hacian ingenieria dialéctica
y nos mentian descaradamente.
En cada elección se declamaba acerca del tiempo nuevo que
vendria si votabamos a tál o cuál, pero el futuro
nunca llegaba.
Siempre creíamos y pocas veces leíamos
bajo el agua acerca de cómo lo harían, a que costo
y para cuántos sería el cambio que tanto pregonaban.
Es cierto que también habian buenas intenciones y mejores
resultados, pero para ser sincero, fueron los menos. Muy pocos para
la horda de patrioteros que pugnaban y lograban acceder a lugares
de poder politico. Los Representantes del Pueblo gastaban cien dólares
en un frugal almuerzo con tres copas, mientras millones de padres
sufrían la impuesta indignidad de no poder alimentar a sus
hijos.
No se <les caía> una solo idea, cero iniciativas salvo
para <la tranza>, ¿sería por la sobre-alimentación
que tenian? ¿O por estar ocupando tiempo y energías
en mantener los privilegios propios y del establisment sin que se
notara?
Decía Julio Mafud:
"…la falta de comunicación es (en los argentinos)
la falta de vitalidad que se ha agotado y gastado por la conservación
de una imagen artificial. El <ser> se posterga y desaloja
para dar paso a la imagen idealizada. El hombre argentino usaría
esa imagen idealizada para escapar de su rol social..."
Y Ortega y Gasset;
"…el argentino es un hombre admirablemente dotado, que
no se entrega a nada, que no ha sumergido irrevocablemente su existencia
en el servicio a alguna cosa distinta a él."
Acaso por eso, las mayorias seguiamos en el fondo del mar compartiendo
el poco oxígeno con quienes fondeaban los tarros de basura
pensando que en el próximo estarian las mejores cosas, como
con el futuro.
Y no era casual, los Presidentes o Ministros eran gerentes de los
grupos financieros nacionales o internacionales.
Qué se podía esperar, no?
Cualquier parecido con el Absolutismo Francés,
no es pura casualidad y si una causalidad; era el resultado de una
ideología acariciada, puesta en práctica y defendida
a ultranza en una sociedad que compró-creyó que las
ideologias estaban muertas. Pocos se daban cuenta o les importaba
que lejos de estar muerta, habia <ganado> una; la más
insensible, depredadora y perversa.
Era en esa cuna o tipo de dirigentes de dónde se bajaba la
línea de; " la política es el arte de lo posible".
Parecía verosimil, no?
Siempre
pensé lo contrario; la politica es para hacer posible lo
que aparece como imposible o no sirve.
Creo en lo personal e intuyo en lo general que hoy entendemos que
a mayor grandilocuencia pregonando el tiempo nuevo que se iniciaba
con tál o cuál gobierno, le correspondía una
intención oculta de no cambiar nada o al menos de <marketinear>
de antemano la consabida inoperancia o falta de poder y convicción
para cumplir lo prometido. El asunto era llegar al cargo y por vocación
a él, no al cambio. Y los mismos, hoy cuestionan el uso excesivo
de la Cadena Nacional.
Qué caraduras!
No importaba si debían trabajar para defender los derechos
o intereses de Techint o de Cargill, soslayando los del pueblo.
Promesas hubieron, era lo que más había. Se armaban
verdaderos show de promesas e ilusiones implantadas en seres con
la necesidad de creer, de vivir otra realidad y verle la punta al
sueño, pero en la realidad. Poder contarlo al día
siguiente, pero también compartirlo con alguien que nos pudiera
mostrar el suyo y digo, mostrarlo, no ya contarlo desde la añoranza
o el deseo. Pero, nada de eso ocurría.
Sino me cree y tiene un jubilado cerca, preguntele a él.
O a los millones que tienen asegurados los aumentos o la jubilación
que nunca tendrian por las perversidades de los ciclos económicos
que nos supieron conseguir.
A los centros productivos que reciben el dinero prestado de la Anses
para generar circulos virtuosos de crecimiento local, en lugar de
ver la plata de aportantes argentinos en la <burbuja> financiera
de N.York mediante el <invento cínico> de las A.FJ.P.
A las minorias que se le negaban Derechos Civiles por privilegiarse
pacatas y absurdas teorias <religiosas> en su etimología
más estricta y dentro de un Estado de concepción liberal
y esto, en su semántica más originaria.
A
los que tendrán la libertad de elegir, de conocer, ver, escuchar
medios de comunicación de manera horinzontal, y no en vertical
escuchando solo las >campanas> interesadas del periodismo
militante de los intereses de multimedios.
A los que creemos que nunca colgariamos cuadros de asesinos en nuestra
casa. ¿Por qué tolerarlos en la Casa Rosada y sede
del Gobierno legítimo?
A los que creemos en un Estado lúcido, eficiente y de rápidos
reflejos para captar y neutralizar las maniobras para limitarle
los derechos naturales a fiscalización y renta de sus inversiones
en sectores privados.
Que pensarán los millones de padres y sus pibes que acceden
–acaso- a la más que dificil realidad familiar de tener
una pc?
No es la intención de esta columna
enumerar la cantidad de logros y muestras de <gobierno popular>
y progresista de la Administración de Cristina Fernandez
pero, es imposible dejar de confrontar nuestro pasado con la realidad
actual. Es un ejercicio que pone en su justo lugar a nuestra memoria
sobre el pasado y también; ayuda a cuantificar y calificar
objetivamente a nuestro presente.
Dos más… <y no jodo más…>; sabía
que el torturador Patti está preso en una cárcel común?
¿Y que se ampliaron los beneficios a Jubilados del Pami?
No
sé que piensa Usted, estimado lector pero, dejeme invitarlo
a compartir mi felicidad.
Aunque lo mejor está por venir, son verdaderos Tiempos nuevos,
son éstos, añorados Buenos tiempos.
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