| Una
victoria a lo Pirro
¡Creía
que eran gigantes y me topé con molinos de viento !!!!.
La lamentable Asamblea General Ordinaria (?) del “Mixto”,
llevada a cabo el jueves 15, en la cual por un momento me hicieron
perder los estribos hasta el límite de lograr un parecido
con el famoso “tano Pasman”, por supuesto sin aplicar
los insultos proferidos por tal personaje, superó todo lo
conocido de irrealidad en eventos de este tipo.
Desde
su iniciación muy demorada, producto de los conciliábulos
que la Comisión Directiva saliente hubo de realizar para
saber como encarar las cosas con una concurrencia para ellos inesperada,
todo lo que siguió por casi cuatro horas de duración
hasta medianoche, fue apabullantemente desordenado y caótico.
Como un resumen preliminar es posible expresar que allí se
configuró el fraude más escandaloso que yo haya presenciado
en toda mi extensa vida.
Antes
de proceder a un relato somero pero más que verídico
de lo ocurrido, debo decir que como perfecto tonto, durante cierta
cantidad de años estuve creyendo en el interés de
la conducción de la Sociedad Protectora del IGMR en terminar
las obras del edificio Anexo. Sin embargo en esta Asamblea (?) comprendí
perfectamente que POR PARTE DE LA COMISIÓN DIRECTIVA (conducción
administrativa de la Sociedad Protectora), NO HAY, NO HA HABIDO
NUNCA, Y PROBABLEMENTE EN EL FUTURO INMEDIATO NO LO HABRÁ,
INTENCIÓN ALGUNA DE CONTINUAR CON LAS OBRAS DE DICHO ANEXO.
Si
alguien como yo, alberga todavía esa ilusión, mi humilde
consejo es: ¡sáqueselo de la cabeza!.
En esta nota estoy tratando de reducir al máximo mi “bronca”
eliminando muchos de los conceptos que surgen de mi cerebro. Si,
compréndanlo, la estoy modificando a una versión “light”,
liviana y sin edulcorantes aunque a algunos todavía les parezca
dura. No obstante los lectores deberán entender que personalmente
me siento engañado y estafado en mi buena fe por la Institución.
El
22 de diciembre de 1981 los representantes del colegio se apersonaron
a la Intendencia de facto que yo ejercía y me solicitaron
el terreno para implementar una ampliación educativa. A cuatro
meses y algunos días después, se promulgó la
Ordenanza de cesión con algunos recaudos para el municipio
en caso de no llevar a cabo en diez años las obras previstas.
En 1985, don Juan Lumbreras, que desde el más allá,
si lo hubiera, estaría compartiendo conmigo este frustrante
sentimiento, ratificó con un nuevo decreto la cesión
definitiva de dicho inmueble, en este caso ya sin recaudos: -¡Nos
estafaron don Juan, a Ud y a mi!.
Decía
más arriba que la Asamblea (?) fue un fraude total. Irregularidades
por doquier que comenzaron probablemente desde mucho tiempo atrás.
Remontarlas requeriría una gran cantidad de tiempo y espacio
de hoja periodística.
Algunas de ellas: falta de Padrón de Socios en condiciones
de votar, confeccionado y colocado en los avisadores del colegio
con 20 días de anticipación (Artículo 50°
de los Estatutos); falta de Memoria, Inventario, Balance General
y Cuadro Demostrativo de la Cuenta de Gastos y Recursos e Informes
de la Comisión Revisora de Cuentas, todo lo demás
ídem al punto 1 (Art. 44°); revisores de Cuentas a los
que no se les mostraron las Cuentas para revisar; falta de convocatoria
para la presentación de listas y fecha de cierre de dichas
presentaciones; no existió tampoco, ¿para que debía
haberlo?, un libro o planillas de firmas y/o constancias de asistencia
a la convocatoria; etc., todo esto como previo.
Y
también, en este racconto debo puntualizar aquí el
desconocimiento absoluto de los Estatutos de la Sociedad POR PARTE
DE TODOS SUS MIEMBROS DIRECTIVOS, ya que ni sabían que ellos
existieran, exceptuando de este desconocimiento al Sr. Tesorero-Representante
Legal saliente, luego veremos que también entrante, que durante
la misma y ante mi pregunta manifestó saber que existían;
seguramente los tendría guardados bajo veinte llaves para
que nadie se "avive", ni aún aquellos que son sus
compañeros de CD, de los derechos y obligaciones que se establecen
allí.
Ahora
bien, constituida la Asamblea (?) y en funcionamiento, la conducción
de todo el debate no sólo fue absolutamente caótica
sino también indignante. Si hubiera habido un contralor,
como a veces se estila, de Personas Jurídicas, no hubiera
podido funcionar ni un segundo. En principio
se leyeron sobre tablas, sin conocimiento previo de los asambleístas
los números del año, ¡vaya a recordarlos en
el fárrago!, sin la concurrencia de la Sra. Contadora para
por lo menos justificarlos; luego se presentó la única
lista presentada “en tiempo y forma” para el nuevo período,
por supuesto constituida por los miembros de la misma CD saliente
con algún enroque de posiciones.
Allí,
y ante un desorden generalizado de una Asamblea General Ordinaria
que había dejado de serlo, demostré que dicha lista
contaba con al menos una persona que no podía haber firmado
su adhesión a la misma. Otra irregularidad manifiesta confirmada
desde el sitial presidencial.
Durante
todo el debate el Presidente en ejercicio ejerció de moderador,
pero también debatió, explicó, y habló
cuanto quiso desde el sitial sin bajar al ruedo como es normal,
y también como lo indican los Estatutos (Artículo
32° inciso h) - por supuesto aclaró que no los conocía,
y más tarde me solicitó una copia – que prometí
mandarle pero no lo haré ya que tiene a otro de sus pares
para solicitárselo. Y así, permitió que los
temas se fueran de “mambo”. A mi personalmente me costó
mucho lograr se me permitiera hablar sin interrupciones y ello me
alteró y condujo a alzar mi voz, de por si siempre a buen
volumen, actuando con algo de vehemencia. Me auto-critico y me disculpo
para quienes se hayan sentido mal por ello, ¡pero no era para
menos!.
Entre
todas las explicaciones inexplicables, una flagrante falta a la
verdad cuando se expresó que ninguno tiene relaciones familiares
con personal educativo del colegio. Por lo menos, es sabido, hay
dos casos en que esta regla ética no se cumple. Luego hubo
otro hecho que llamó la atención, ¡BINGO! ¡POR
FIN SE ACLARÓ LA GRAN INCOGNITA!, la incomprensible presencia
del Sr. Zara después de haberse jubilado, comentada abiertamente
con extrañeza en Gral. Rodríguez por todo el mundo
relacionado con la escuela: considerando los inestimables servicios
que puede prestar, dado sus conocimientos aquilatados en tantos
años, la CD lo ha nombrado Asesor, en un nuevo cargo creado
para él.
Por
supuesto, el mismo no es ad-honorem ya que el nuevo empleado está
recibiendo, o recibirá, compensaciones, aunque no se aclaró
ni que monto ni en que forma. En fin, el misterio fue develado.
Claro que resulta difícil de explicar el porque de este nombramiento,
principalmente luego de aducir todas las dificultades económicas
que según la CD tiene el Instituto.
Hubo
muchas frutillas para el postre, que finalmente he decidido soslayar.
Serían cerca de las 24 hs. cuando ante la sarta de tonterías
que ya me superaban dejé de objetar, para no entorpecer la
labor educativa de los docentes, los educandos y todo el personal,
que de ningún modo tienen la culpa en todo este entuerto.
Y por ello acepté que se entronizara nuevamente, aún
sin votarse -otra irregularidad-, la misma CD con ligeros cambios
de rol se autoproclamaba: un Presidente bajaba a Vice y un Vice-Presidente
lo sucedía. ¡Muerto el Rey, Viva el Rey!.
Nadie
podrá nunca discutir sobre mi dedicación en aras a
la enseñanza pública. Hice cuanto pude cuando tuve
la oportunidad y hay varias muestras en esta población. Esa
nefasta noche, derrotado y vilipendiado, pero no abatido, levantando
ideales, volví a casa. No dormí en toda la noche pensando
en el ejemplo que esta gente da a nuestra juventud. Por suerte me
reconforté pronto recordando a los docentes, padres, estudiantes
y egresados presentes allí luchando a brazo partido para
corregir el rumbo. La comunidad educativa tiene ahora otras herramientas
para saber con quién está tratando pero no voy a ser
yo, aún pudiendo, quien ejerza de destituyente.
No
me interesa en absoluto. Prefiero tirar la toalla y olvidar lo más
pronto posible todo esto.
Sócrates
hablaba del dios que habría puesto sobre la ciudad como el
tábano que se posa sobre el caballo, remolón, pero
noble y fuerte, que necesita un aguijón para hacerlo andar.
Creo que para muchos ha llegado el momento de despertar. Incluso
para aquellas personas de bien que están integrando con altruismo
la Comisión Directiva y que ahora habrán comprendido
su papel allí. Probablemente de alguno de ellos nunca recupere
su amistad, pero en su interior, quizás me den la razón.
No importa, ¡mi conciencia está tranquila!. Para otros,
la victoria pírrica les resultará amarga.
Carlos
R. Arano
Boabdil
y el Mixto
Cuenta
la historia, o la leyenda, que cuando la Sultana Aixa vió
llorar a su hijo por la pérdida de Granada le dijo "llora
como mujer lo que no supiste defender como hombre". A pesar
de mis años, no estuve presente en 1492 cuando ese episodio
tuvo lugar. Como todos sabemos sólo los vencedores escriben
los hechos históricos. Por supuesto cada uno lo hace solamente
a la manera como quiera relatarlos. Por lo tanto la verdad de esta
anécdota a ciencia cierta nunca la sabremos.
Este
introito, se me ocurre, tiene que ver con un hecho ocurrido casi
treinta años atrás pero aquí en Gral. Rodríguez
y en la época que estamos viviendo. Cuatro visionarios, encabezados
por nuestro convecino el Dr. Omar Muñoz, obtuvieron de la
Intendencia Municipal en un trámite ágil de pocos
días, la sesión del terreno esquina de 9 de Julio
y Belgrano de nuestra ciudad para la expansión de las actividades
educativas del Instituto Gral. Martín Rodríguez. Con
mucho esfuerzo, juntando voluntades y un ahorro continuado de peso
tras peso, la construcción del edificio comenzó unos
años después, ya en los 90’.
La
tenacidad de Muñoz y las personas que constituían
la Sociedad Protectora de esos días lograban vencer adversidades
y la construcción prosperó. Lamentablemente, unos
años después, Muñoz ya retirado, alguien o
algunos, desde la renovada Sociedad Protectora del Instituto, decidió
paralizar la obra. Las circunstancias o los motivos aducidos para
ello ahora ya no interesan. Pueden ser válidos o no, cada
uno tendrá su opinión, más o menos atendible.
Desde
entonces, desde esa paralización que probablemente haya intentado
ser momentánea, han pasado casi 10 años y el edificio
está allí, como estaba entonces pero deteriorándose
lentamente y sin que a nadie en la conducción del colegio
se le haya caído una ficha, o haya alentado una idea, para
encarar de algún modo un proyecto para su terminación.
Es más, se diría que no hay interés alguno
en los miembros de la Sociedad Protectora ni siquiera en escuchar
propuestas de acción.
El “ninguneo” a la colaboración desinteresada
parece ser la respuesta a quienes se acercan con ideas. Mientras
tanto, el edificio decae y casi se semeja a un “albergue Warnes”,
por suerte todavía sin ocupantes.
La
publicación de la convocatoria a la Asamblea General Ordinaria
por parte de la Sociedad Protectora del Colegio para el próximo
15 de septiembre me ha incitado a escribir esta nota. No quisiera
llorar después, como lo habría hecho Abu Add Allah
(“Boabdil”), sin por lo menos haber alertado y explicitado
mi posición frente a la comunidad educativa de Gral. Rodríguez
y fundamentalmente del Instituto. Los lectores comprenderán
ahora la similitud entre Boabdil y el Mixto: no sería posible
quejarme luego si ahora no hago nada.
El
ocultamiento de información básica sobre el funcionamiento
del colegio ha hecho que aquellos que tienen que decidir, padres
y asociados del Mixto, no sepan que son ellos mismos los verdaderos
dueños de este Instituto. Por lo tanto no conocen sus derechos
y así, mal pueden proceder. Sólo quejarse no es adecuado.
Pretendo en esta nota clarificar un poquito, por lo menos hasta
lo que se al respecto.
El
IGMR fue creado y organizado de acuerdo a la antigua ley de enseñanza
libre. Es una institución con fines educativos pero SIN FINES
DE LUCRO y si bien, como toda institución debe tener uno
o varios dueños, LOS DUEÑOS DEL COLEGIO SON LOS PADRES
Y LOS ASOCIADOS que aporten a una parte del sostenimiento, aquella
parte que el Estado, contribuyente también al funcionamiento
de la escuela, no lo hace. En esta mezcla de Estado y Socios, sólo
estos últimos son los conductores del Instituto
Carlos Arano, lunes 5 de septiembre de 2011
c_arano@yahoo.com.ar
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