| Y
no…no había que pensar mucho.
Por
Carlos Ezcurra Valdevenito
14/08/2011
Haciendo un caprichoso recorte de tiempo, la Presidenta Cristina
Fernandez sin prisa y sin pausa, desde el 25 de mayo viene haciendo
declaraciones, anuncios e inauguraciones y en ello, derrochando
iniciativas y capacidad de gestión, ante una oposición
que mantiene su desconcierto, sin lograr propuestas con contenidos
que les permitan mostrar de que consta el horizonte al que pretenden
llevar al electorado. Por la impotencia de su expuesta inoperancia
sólo recurrían a sus instintos más primarios
y <caínescos> “…Kirchner prefirió
morirse antes de perder una elección…” “…logró
engañarme con sus lágrimas.” “…
el velorio de Kirchner lo organizó Fuerza Bruta…”
entre otras miseralidades que se le vociferaban a la sociedad.
En ésta misma columna, en la ocasión de la muerte
del ex Presidente Kirchner, afirmaba lo que hasta ese momento en
muchos Medios solo era motivo de uso y abuso; la sistemática
banalización de los actos oficiales y de la peyorativa definición
de <kirchnerismo> para apuntarle al gobierno y por elevación
al ex presidente aunque; como estilo de una prensa canalla acostumbrada
a imponer la agenda y de que hablaríamos los argentinos al
día siguiente vía sus tapas, copetes y volantas camufladas
de independiente.
“Nació el Kirchnerismo” y como “…una
instancia superadora del otrora peronismo histórico…”
decía quien suscribe.
El peronismo clásico había quedado desdibujado por
sus dirigentes derechosos pero lo que es peor; se los vió
en su peor costado mercantilista, expropiador de la “marca
registrada”; de las fotos de cotillón de los 50´y
como desertor ideológico, por tanto, del lado de los feos,
malos y sucios de las últimas décadas.
La génesis y posterior conformación de este nuevo
“ismo” nacional fue en las redacciones y malisiosas
columnas “de opinión o independiente” para anclar
–finalmente- en el vocabulario popular, lugar en dónde
–parece- se lo acuna con movimientos suaves y miradas esperanzadas.
Pero como siempre fuimos un país de paradojas, ésta
vez, una nos muestra y prueba cómo se produce en politica
un tiro por la culata.
La Argentina actual no es fortuita ni tuvo nunca el tan mentado
“viento de cola” con el cuál pretenden relativizar
lo que en verdad fue expuesto, sostenido y ejecutado por el gobierno
de Cristina Fernandez, desde la convicción lógica
y visceral. Fue un efecto deseado, buscado y finalmente conseguido
Fue por los ideales amalgamados en igual proporción con la
manera de soñar, pensar y sentir a la Nación por una
generación diezmada, politicamente inconclusa y –recientemente-,
ridiculizada por nostálgica hasta el absurdo.
Los Kirchner no habian venido a calentar sillas, sino a cumplir
de verdad con lo propuesto y luego devenido en mandato popular.
Vinieron a transformar y si no podian, lo decian y se volvian a
su casa.
Así como un Cirujano no puede defeccionar en medio de la
operación, por la razón que fuera, tampoco lo debería
hacer un politico de vocación. Pero no fue asi desde que
tengo memoria y acaso vida. Siempre traicionaron –antes o
despues-, muchas veces no pudieron y más veces aún,
nos mintieron impunemente. Solo tenian la llave de un negocio rentable
y además, compatible con los egos personales. De vocación…ni
ahí, cero; dirian los pibes.
El Gobierno de Nestor Kirchner rompió con esa frustrante
constante argentina y por eso a muchos les resultaba “crispante”
escucharlo.Y otros tantos se confundieron y lo creyeron. La politica
es debate, apasionamiento, gritos y hasta enojos, como ocurre a
veces en cualquiera de nuestras casas. Sino, es tranza, defección,”bajada
de banderas” o negocio personal.
Ahora es al revés; quienes le daban –graciosamente-
un año de vida al gobierno iniciado en el 2003 y con más
desocupados que votos, hoy aparecen como dinosaurios en extinción
y la sensación que generan al escucharlos, oscila entre la
vergüenza ajena y la más genuina lástima.
Fue –justamente- la puesta en práctica de aquella aparente
frase utópica de; “…quiero un país mas
justo” del discurso inicial del ex presidente Nestor Kirchner
del 25 de Mayo del 2003, y la exesiva banalización a los
principios que la sostenian, lo que produjo el “fenómeno
kirchnerista” y –más recientemente- la confianza
popular en la profundización “del modelo” del
Gobierno de Cristina Fernandez, lo que devino en frustración
y manifiesto odio dentro del arco opositor.
Los unió el espanto y no el amor de ver que –finalmente-
había alguien que no estaba dispuesto a traicionar al electorado
a cambio de la tramposa definición de estabilidad económica
o gobernabilidad política.
Las iniciativas del gobierno son las que se “llevan puesto”
por el peso de la realidad que ellas generan, a los discursos enquilosados;
retóricos y cínicos de una dirigencia edulcorada,
tibia y temerosa de incomodar a los intereses que durante décadas,
mantuvieron al país maniatado y a millones de Ciudadanos
frustrados.
Y tán asi, que esas nuevas realidades le devolvieron el sentido
a la política y el derecho e igualdad a mucha gente.También,
al reinstalar el concepto de fraternidad en una sociedad que supo
rendirle culto al “salvese quien pueda” encandilada
por los cantos de sirenas del neoliberalismo de los 90´.
Por honra a la sabiduría de Aristóteles y como ayuda
memoria a caprichosos o necios, ésas “…verdades,
que son la única realidad…” tienen nombre y apellido;
Estatización del Sistema Jubilatorio
Asignación Universal por Hijo.
Matrimonio Igualitario
Ley de Medios Audiovisuales.
Movilidad Jubilatoria por Ley
Desarrollo de la Ciencia y Técnica.
UNASUR
Candelación de Deuda Pública.
Mayor Presupuesto Educativo.
Superavit Gemelos
Mayor Recaudación Fiscal.
Entre otras transformaciones que lentamente pero, con -resentido
egocentrismo- fueron llenando de desorientación y recursos
retóricos a la oposición, a esos más experimentados
en activar la histórica maquinaria de impedir o del decir-declamando
que realizando, innovando o “…multiplicando, que es
la tarea…” como canta Juan Carlos Baglieto.
Si hay algo que habla de esto, es la mega-muestra de tecnología
Tecnópolis, pensada como un cuadro de la fiesta Del Bicentenario
y para la cuál, el Gobieno Nacional no logró apoyo
ni autorización en el territorio de la Ciudad de Bs. As.
Así funcionan “los perros del ortelano”; a esos
niveles de descarada discrecionalidad llega esa derecha medieval
y simplista.
No obstante, la realidad se lleva mejor con el sentido común;
por una vez la histórica muestra de las sagradas vacas argentinas;
dónde un choripán y la coca la cobraban casi como
un almuerzo en el corazón de París, se vió
devaluada en su arcaica propuesta y por la elección de la
gente, que prefirió darse una vuelta por la realidad científica
o inminente futuro creado por la Ciencia y Tegnología Argentina,
en lugar de hacerle de coro celestial a los que adoran al becerro
propio e idolatran las premisas politicas de veinte familias que
añoran la fiesta del 1º Centenario, época en
que la Nación toda les funcionaba como peonada de sus estancias.
Así las cosas en la Argentina actual, cada vez se aleja más
de las recetas que son negocio para pocos y pérdidas para
muchos.
Esta es la Argentina de 2011; mi País deseado y el esperado
durante muchos años por millones de personas.
Ya no más aquella del “…me duele si me quedo…pero
me muero si me voy…” como dice la canción.
Tampoco la del exilio en Francia, México o Venezuela, llorando
por los rincones, cagados de hambre y con la ñata contra
el vidrio mirando al sur, por que en nuestra casa no nos escuchaban
ni dejaban participar u opinar del país que organizaban los
mismos, para los mismos de siempre.
Ahora es la Argentina del retorno maduro, sólido y dónde
la mesa está servida para todos, solo se -puede y debe- aportar
lo que cada uno tenga, quiera o sepa hacer mejor.
Esta Argentina de –hoy- me representa; como mi casa, mis cosas,
mis amigos o la gente que amo.
Es la Argentina de Colegios con matrícula completa, con aulas
llenas, bulliciosas y con olor a lápices y crayones.
Es la que honra la mesa familiar con ruido a platos, cucharas y
con la casa llena de olor a comida.
Es la Argentina efervecente; movilizada, con doble tracción
al futuro pero, con presente que reivindica, que paga viejas deudas
sociales, la que no admite la impunidad y defiende la Memoria, Verdad
y Justicia.
La que se reconoce Latinoamericana y autónoma en sus decisiones
económicas y políticas.
La misma que le sirve de referente a “los indignados”
españoles y la que consideran digna de imitar los estudiantes
chilenos.
La que le sirve de faro a otras Naciones de América que aún
no habian encontrado la manera de “zafar” de distintos
niveles de opresión local o internacional.
La que logró por la fuerza de sus convicciones llenas de
ideales solidarios a que se comprometan cientos de miles de jóvenes
a participar; a militar por sus sueños, a concientizar sobre
la necesidad de construir mas ciudadanía popular, inclusiva
y a explicar de que va la cosa; que defendemos o queremos los unos
y los otros.
La misma que los motivó por miles a llevar las urnas; emocionados,
con el pecho lleno del simbolismo de ser custodios del voto popular
y entregarlas al Correo custodiados por el Ejercito de la Nación
para su resguardo y aunque también, fueran por el dinero
que les asigna el Estado después de todo, porque no?
Es la Argentina que mira al pasado para no tropezar con la misma
piedra dos veces, llamando a las cosas por su nombre y que en su
accionar, corre los velos y desenmasca rostros que se espantan en
sus propias contradicciones y miserias. La que cura viejas heridas
por medio de la búsqueda de la equidad y sentido común
pero, sin devaluar la palabra pública.
Es la que por medio de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas
y Obligatorias (PASO), le dió a los Ciudadanos la posiblidad
de plebiscitar a quienes quieren tener como candidatos al cargo
Presidencial y en la práctica, fue como una suerte de macro
encuesta sobre una gestión y el nivel de adhesión
a las propuestas de otros candidatos; dónde la pauta publicitaria
fue repartida de manera equitativa y no, condicionada a los recursos
de cada partido o candidato rico. Es en definitiva, una nueva instancia
y primeria elección pero, que también instala al Ciudadano
en un lugar de mayor participación y responsabilidad.
Es la Argentina que seduce por su coherencia e higiene intelectual
y gana adherentes por la memoria reparadora sobre nuestro pasado
errático. Es la que articula de manera certera la innovación
con lo mejor del pasado.
La que pone al Hombre-Ciudadano en el epicentro de la actividad
socíal, económica o política.
La que dá herramientas para la superación, se viniera
del ámbito social que fuera.
La Argentina de funcionarios austeros, recoletos y eficientes, que
se les reconoce en los dichos y naturaleza de sus conceptos, una
fuerte convicción ideológica-generacional, aunque
hayan nacido en el 80´, tál el caso del Director Ejecutivo
de la ANSES, Diego Bossio.
La eficiencia, decencia y solidaridad, son como el viento; no tienen
edad, son universales.
Es la Argentina que defiende al patrimonio del Estado, ergo de todo
el pueblo de la Nación.
Es la que respeta y valora al capitalismo pero también, le
pide responsabilidad social en sus emprendimientos y la que le exige
compromiso con lo Nacional.
Siempre se reconoció que la caridad bien entendida empieza
por casa.
Es a ésa Argentina, a la que se viene re-construyendo en
sus aspectos más injustos y perversos desde el año
2003, a la que contra todo pronóstico y ensayo de “mala
leche, la gente le dió su apoyo con más del 50% de
los votos a Cristina Fernandez.
Conmovedora síntesis de realidades y deseos la que se vivió
ayer en el recuento de votos.
Seguramente se imaginaba o intuía pero, -finalmente- siempre
es la realidad la que nos enoja o emociona.
No obstante, es la gracia o “chispa” popular la que
nos distingue, hermana y hasta nos delata en momentos precisos;
-Qué rápido…-le escuché decir- a una
persona, al tiempo que otra salía de votar en la mesa 252
del Colegio Nº 55 de la calle Grito de Alcorta en Morón.
-Y… no hay mucho para pensar -le contesta-, mientras quienes
esperaban su turno disimulaban sus sonrisas cómplices.
La verdad es que no había necesidad de pensar mucho, no?
Esta vez fue corta, pero con los padres y los hijos; los hermanos
con los hermanos, las nenas y los nenes todos juntos, votando en
pos de un país mejor y en un espléndido domingo con
sol del mes de agosto del año 2011.
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