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Se
la tenian jurada
A medida
que pasa el tiempo, puedo certificar que sobrevivir en la Argentina es
casi un hecho fortuito; este pequeño comentario deja al margen
el aspecto economico, hablo de los resortes que mueven a la sociedad,
de los famosos valores que sin ninguna duda practicabamos las clases obreras,
los pequeños comerciantes, respeto y lealtades, conductas basicas
de convivencia; pero todo cambio y para mal. Como pasa el tiempo que una
cosa es la temperatura y otra la sensacion termica; asi pasa con la Justicia
y con la politica.
Vivir en la Argentina y ser mentiroso e hipocrita es una sola cosa, porque
de otra forma no podriamos ni siquiera abrir los ojos. La independencia
de los poderes es la matriz de la mentira. La Democracia es una cascara
tan fina que se ve a tras luz la inmundicia del contenido. Libertad de
pensamiento, la convivencia politica, los frentes politicos, el famoso
arco politico, solo sirven para hacer pasar por el filtro de la justicia
penal o electoral a cualquier individuo que a traves del discurso intente
algun cambio en cualquier comunidad. Cuando escuchamos en boca de perpetuos
brujos politicos de alguna estructura la palabra consenso o disenso, estamos
escuchando una solapada sentencia; los que disienten son los que van al
infierno, para ellos esta la Justicia que, con sus mañas y tiempos
clericales adormecen y matan cualquier sueño u utopia politica.
Como pasa con la sensacion termica, asi paso con el candidato a primer
concejal por el ARI.
En General Rodriguez, ciudad del segundo cordon bonaerense, a 50 kilometros
del Congreso, al Oeste, la victima se llama Martin Durañona; un
hombre con ideas con las que uno puede o no coincidir, pero que tiene
el valor de no sumarse al rebaño, y por eso tiene que pagar; porque
este sistema democratico tiene una inmensa telaraña en el pais
que no permite el acceso a los potenciales durañonas. Todo aquel
que cuestiona queda fuera del juego; de eso se encargan las mesas chicas,
los diputados provinciales y si el bardo es groso, algun dirigente nacional
con aceitados mecanismos en la Justicia.
De los potenciales concejales de General Rodriguez, el unico -lo afirmo
con absoluta certeza- que tiene un discurso popular con proyectos politicos
para debatir en el Concejo Deliberante es Durañona. Su vision es
para dar la prioridad hacia las personas con necesidades basicas, donde
no solo entra el alimento, sino tambien la cultura, el esparcimiento y
dejar de usar al pobre con las indignidades de la prebenda -llamese chapa,
choripan o la expectativa de algun puesto en la municipalidad-.
Durañona
cree en las cooperativas y fustiga la labor de concejales que suben para
representar al pueblo y que en funciones se olvidan olimpicamente de sus
responsabilidades. Siempre fue critico y por eso paga. El coctel politico-juridico
funciono otra vez. Es una verguenza que esto pase. Solo se aceptan los
discursos lavados. Este caso testigo tendra secuelas; que los diputados
nacionales y provinciales dejen de hacerse los distraidos; todavia -aunque
les pese- lo mas importante son los hombres libres. Que la mafia sepa
que con su accionar esta creando poderosos anti-cuerpos. La base de la
politica son los municipios. Hace años, en Sierra Chica, a los
discolos los comieron en empanadas, en politica los pasan por la "Justicia"
Carlos
Briuoli
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