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Argentina,
levántate...
Esta la
sociedad argentina preparada emocionalmente para llevar adelante todas
las instancias judiciales que derivan de la venta de armas a Panamá
y Croacia. El fiscal Stornelli cree necesario citar al ex presidente,
pero como podía suponerse semejante trámite el partido justicialista
no lo permite, nuevamente como un bloque sin fisuras, la bolsa de gatos
ató sus nudos y hacia afuera una sola opinión, lo más
parecido a las familias mafiosas.
La República Argentina padeció del 89 al 99 el régimen
más autoritario que se recuerde con errores, pero también
con defraudaciones; los diarios de la época reflejaban el 'Yomagate',
las aduanas paralelas, y en esa época la Justicia tenía
una gran venda que cubría sus ojos y su boca, jueces federales
que fueron renunciando porque la basura levantaba sus propias alfombras.
El ex presidente Menem se cansó de repetir que todo aquel que dude
que vaya a la Justicia. La que hoy lo llama, y no se le ocurre otra cosa
que querer eludirla. Enojado, dio orden a los diputados para que no den
quorum, en el análisis de leyes importantes. El partido justicialista
es el autor de esta parálisis económica, junto a Domingo
Cavallo usufructuaron al Estado en provecho propio.
La opinión pública debería exigir que se lo trate
a Menem, como un ciudadano más, pero con el agregado que debería
estar al frente, poniendo el pecho y no embarrando la cancha, de la que
es experto.
Su paso por la más alta investidura exige que actúe en consecuencia
y que el juez Urso y la Cámara Nº 2 tengan toda la colaboración
de Menem, si es que no tiene nada que temer, en caso contrario sería
un ejemplo democrático que se hiciera cargo de lo actuado. Vivimos
en estado impuro, estos hechos sirven para claudicar o para reforzar la
fé, de que merecemos transparencia en los funcionarios públicos.
El de Menem es un típico caso testigo, solo el tiempo dirá
hacia donde nos dirigimos como sociedad, el mundo globalizado nos mira,
al no tener fronteras. Los trapitos sucios son universales, recordemos
a Salinas de Gortaris o de Mello, entre otros, pasaron por la cárcel
y nada cambió en sus respectivos países.
Mi voto de fé al fiscal Stornelli, al juez Urso y la Cámara
Nº 2, justicia, solo justicia.
El partido justicialista se volvió a equivocar; los delitos se
ventilan en tribunales, el Congreso cumple otra función, aunque
hoy esté degradado.
Carlos
Briuoli.
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