| ANGHILERI
ENSAÑADO CON LA CIUDAD:
A sus pintadas en frentes de escuelas, edificios publicos y privados;
agrego mas refugios y la estacion de Las Malvinas
Ante
las pintarrajeadas distribuidas por el intendente interino Juan
Pablo Anghileri por toda la ciudad de General Rodriguez, convencido
de que es el unico metodo valido para conseguir ser elegido intendente
en las proximas elecciones, hemos sugerido que bien podrian sus
200 funcionarios politicos acompañar su ejemplo y embanderar
con estas consignas electorales los frentes de sus domicilios.
Hasta
ahora, ninguno de ellos lo ha hecho.
Evidentemente se sienten avergonzados de identificar sus moradas
como pertenecientes a funcionarios publicos.
Podrian
tambien excusarse alegando "inseguridad", pero, tratandose
de kirchneristas este no seria un argumento valido, dado que la
inseguridad es "un invento de los medios", ergo, la inseguridad
no existe.
De
todos modos, el intendente y sus 200 funcionarios politicos entienden,
perfectamente, que les es valido dañar patrimonio publico
y privado.
Que
les es permitido ensuciar y maltratar escuelas, muros, estaciones
de ferrocarril y refugios.
Uno
de estos funcionarios, una especie de "supersecretario"
de la Municipalidad, bien podria embadurnar su hogar proponiendo
a Anghileri como intendente; empero, ademas de dudar que se anime
a algo asi, el problema radica que habita en un coqueto y exclusivo
country, donde, naturalmente, semejantes 'perturbaciones' a la estetica
jamas son permitidas.
Las
reglas son uniformes y claras, sin excepciones.
Y todo lo que rodea al "supersecretario" y su familia
es impecable, pulcro y ordenado.
Las
reglas se respetan y se hacen respetar.
En
cambio, fuera de este paradisiaco lugar, el "supersecretario"
si que se anima a ensuciar el entorno donde se mueve "la masa",
los demas; aquellos que coexisten entre malezas, basura y que viven
y les gusta vivir -a su entender- como animales, a ellos si se les
pueden destruir sus refugios, muros y espacios publicos, total,
estan acostumbrados.
"La
gente tiene la culpa", es el insulto lanzado desde un intendente
que el martes 1 de febrero los acusa de romper los pavimentos recien
hechos.
Segun
el intendente Anghileri, los desaprensivos vecinos se empecinan
en usarlos sin darles tiempo a que fraguen correctamente.
Ninguno
de estos funcionarios sugirio al intendente que no proclame su incapacidad
de modo tan manifiesto.
Pues, si se es ineficiente hasta para impedir por algun -facil-
metodo que esto no ocurra, es porque no se es capaz de nada.
Los
pavimentos en General Rodriguez se estan arruinando -a pocos meses
de sus pomposas "inauguraciones"- por la sencilla razon
que no fueron controlados en una secuencia de irresponsabilidades
administrativas que el intendente pretende esquivar echandole la
culpa a la gente.
Pero
¿como pretende un intendente que los vecinos respeten las
reglas de convivencia cuando, quien debiera dar el ejemplo, se dedica
con ahinco y fervor a destrozar frentes de espacios publicos y privados?.
Poco
es el respeto que puede cosechar personaje semejante; poco es lo
que puede exigir a los demas.
Sorprende
en alguien que antes de asumir un cargo publico se haya dedicado
a enseñar en un colegio.
Con
perseverancia, quien oficio de docente alguna vez, se encarga de
destruir todos aquellos valores que dia a dia, los docentes se encargan
con gran sacrificio de transmitir a las futuras generaciones; llegando,
incluso, a no respetar ni el frente de la escuela donde alguna vez
impartio clases.
Sorprende
y desconcierta que un joven educado en el Rotaract de General Rodriguez,
su mejor brote, aquel joven que ha alcanzado un lugar de privilegio
(y de enorme responsabilidad) en una sociedad y del cual se espera
plasme en ella los altos valores por tan prestigiosa institucion
invocados llegue a enzañarse de tal manera con la comunidad
con hechos vandalicos.
La
pared circundante de la empresa La Serenisima ostenta un gran mural,
obra de los jovenes rotarios, invitando a cuidar el medio ambiente
y la concientizacion y aplicacion de las reglas de convivencia.
Sorprende
y desconcierta, pues, que uno de sus mejores hijos, instale un enorme
basural en un predio publico y frente a oficinas municipales a menos
de diez cuadras de donde ejerce como intendente interino, en plena
planta urbana.
No
se le exigen faraonicas obras, si no, y simplemente, que se abstenga
de sus acciones vandalicas.
Si
es incapaz de por lo menos encalar refugios, estaciones de ferrocarril,
escuelas y edificios privados y publicos, que se abstenga de destruirlos
aun mas, utilizandolos en beneficio propio.
Y
tambien que se abstenga de semejantes conductas que pulverizan la
labor de los docentes y que averguenzan, ademas de las instituciones
mencionadas, a todo un pueblo.
Diario
Accion, sabado 5 de febrero de 2011 |