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TELEFONICA
Las corridas de Juan
En
el mes de diciembre, a Juan, nuestro vecino de 87 años, logro
pagar la factura que se vencio a fines de noviembre.
La
vida de Juan no es simple, cobra una jubilacion de privilegio de
$2.200. A principios de diciembre no pudo cobrar, las colas en los
cajeros, y el faltante de billetes convirtio esa tarea en una mision
imposible.
A
fines de diciembre y cuando la factura de Telefonica cumplia 30
dias de vencida, pidio los 266 pesos a uno de sus hijos y se fue
hasta el Rapipago de 2 de abril, frente a la plaza. Le aclaro a
la chica que le cobrara "la vencida", pago pero le cobraron
menos, solo 190 pesos. Penso que su hijo que miro la factura por
internet se habia equivocado. La impresora estaba sin tinta pero,
"total, en Rapipago la cobran asi nomas".
Cuando
llego a su casa y ante la duda, su hijo le insistia que no podia
ser, se calzo las lentes y con sorpresa vio en letras chiquititas
que habia pagado el telefono pero, de otra persona. Hubo una mezcla
de numeros y todo se confundio.
Nuestro
amigo Juan, tembloroso y angustiado llamo al 112, donde un señorita
muy educada y con buenos modales, lo tranquilizo. A pesar de no
poder resolverle el problema en el momento, le indico que fuera
hasta el Centro Comercial de su zona que le harian una "nota
de credito".
Juan
viajo al dia siguiente, con sus 87 años hasta el sitio donde
creyo que habria menos gente y uno de los "Centros" mas
proximos: Lujan. Alli, una señorita muy atenta le informo
que le harian una "Nota de Credito" por el dinero abonado
por error pero, se lo descontarian de la proxima factura.
Esto
significaba que deberia abonar la factura de noviembre con dinero
propio. Volvio a su casa y con parte del dinero destinado a los
ultimos dias del mes, volvio al Centro Comercial de LUjan, alli
le informaron que no cobraban mas y que deberia abonar en un Rapipago,
alli fue Juan y luego de insistir en la fidelidad de los datos pago
la factura vencida de noviembre.
En
los primeros dias de enero continuaron los problemas de escasez
de fondos en los bancos y las largas colas, alrededor del diez,
Juan pudo retirar dinero del banco pero, solo una parte, el limite
fueron 2.000 pesos. Devolvio el dinero a su hijo, pago cuentas en
el almacen y en la carniceria y volvio a quedarse "pelado".
Pasaron
unos dias y Juan volvio a la carga, se llego hasta el cajero y pudo
retirar otros 2.000 pesos. Otra vez lo amenazaban de Telefonica
con cortarle el servicio, llamo a Telefonica y pregunto por su "Nota
de Credito", le dijeron que en la proxima factura. Bueh, en
la de enero, penso Juan.
Finalmente
Juan logro hacerse con el dinero y ante la experiencia de Lujan
donde no se cobra mas en la caja y la del Rapipago, decidio ir al
otro Centro Comercial: Moreno. Le dijeron por telefono que si no
pagaba en termino le cortarian el servicio, le cobrarian una multa.
Un vecino le dijo ademas, "si esta muy vencida, mejor paguela
en las cajas, si va a una de estas empresas de pago de servicios
tardan 72 hs. en acreditar el pago y seguro se lo cortan".
Juan
se fue al mediodia, sensacion termica 37º, el mejor momento,
no hay casi gente, llego al Centro de Atencion, al ingresar una
rapida ojeada le hizo sobresaltar el corazon, no permitian el acceso
a las cajas, unas diez personas se agolpaban en Informes. Alli,
muy amablemente, le informaron que no habia "sistema"
y le dieron dos direcciones de rapipago o pago facil o no sabia
que, Juan.
A
cinco cuadras, a esta altura, con 38º de sensacion termica,
llego al lugar donde por fin podria pagar su factura vencida de
diciembre, por fin lo logro, pago, le dijeron que en cuanto llegara
a la casa, llamara al 112 y avisara que habia pagado. LLamo al 112,
la maquina ademas de ofrecerle un servicio le dejo la opcion de
avisar si habia pagado, apreto la opcion para decir que si, que
ya habia cumplido con su obligacion.
A
las 9 de la noche un llamado de Telefonica le intimaba el pago de
la factura ya pagada...
Juan
hizo dos viajes a Lujan y uno a Moreno, en total 120 kilometros
entre idas y vueltas, hizo colas en los bancos para retirar su dinero
que no le permiten retirar a su antojo y en las oficinas para el
pago de servicios y aun asi se siente un sinverguenza, alguien que
intenta estafar a una empresa.
Fue
entonces que Juan se sintio tonto, aun mas tonto que nunca hasta
llegar al punto de consolarse pensando que habia mucha mas gente
que padecia lo mismo que el, quizas, consecuencia de las intenciones
de estos "servicios publicos", que tratan como tonta a
la gente lo que no es ningun consuelo, el cual no sirve a la hora
de enfrentar los reclamos sin exito ni como excusa para el maltrato
de la gente ni, menos, como manera o excusa destinada a esquivar
sus obligaciones, aunque la contraparte no las cumpla jamas.
Lunes
24 de enero de 2004 |