"La
multitud... contemplo aterrada, una inmensa nube que se elevaba de la
cumbre del Vesubio, a manera de gigantesco pino, de negro tronco y abrasadas
ramas, ora de un color rojizo muerto, apagado, ora de un brillo tan
luminoso que la vista no podia resistirlo"
"...y oyose a lo lejos el estruendo de los tejados de las casas que
se derrumbaban; y luego ceso todo.
Una gruesa nube que salia de la montaña, oscura y espesa, habia tomado
el aspecto de un torrente de fuego negruzco.
Surgia con violencia del seno de la montaña lanzando una lluvia de
piedras y de cenizas abrasadoras, que caian sobre la ciudad...hasta el mar,
donde silbaba al apagarse en sus agitadas olas"
Bulwer
Lytton,
ob. cit. , Libro V.