| EDITORIAL
Vuela sobre el Aeroclub local la inoperancia del intendente
El
Hotel Elevage de General Rodríguez fue elegido por la producción
de "Soñando por Bailar" como residencia de sus
participantes, quienes, aislados, ensayarán las coreografías
que serán exhibidas en pantalla.
Naturalmente,
la noticia fue recibida con beneplácito y entusiasmo por
la administración comunal, en cuyo representante se reconoce
la debilidad por exhibirse con todo personaje "famoso"
que visite la localidad; además, el proyecto sería
un invalorable estímulo para promocionarse mediáticamente,
circunstancia que no debería desaprovecharse.
Por
eso mismo se dispuso inmediatamente toda la colaboración
posible para el equipo de Tinelli y entre otros auxilios se procuró
iluminar adecuadamente el ingreso al Hotel Elevage, que, por lo
visto, era el mismo que en el resto de General Rodríguez:
absolutamente deficiente.
Sin
embargo, en instantes en que la cuadrilla municipal laboraba empeñosamente
para acondicionar el ingreso al lujoso hospedaje permitiendo que
las 'estrellas' relumbraran bajo potentes y costosas luminarias,
su tarea se vio obstaculizada por representantes del vecino aeroclub
que discrepó con los trabajadores impidiéndoles su
colocación en una controversia que podríamos calificar,
suavemente, como "áspera".
Al
parecer, sostuvieron, las potentes luces perturbarían el
funcionamiento y operatividad del aeroclub.
La
discusión y la actitud de los titulares del aeroclub disgustó
al jefe comunal, ofendido por el intempestivo proceder.
Naturalmente,
la reacción -siempre de pocas luces- del equipo comunal fue
comenzar a denunciar y ventilar públicamente presuntas irregularidades
del aeroclub, concernientes a habilitaciones y declaraciones tanto
del aeródromo como del Aero Country Club, lindante al primero.
Más
allá de analizar las actitudes de los representantes del
aeroclub, que de acuerdo a la versión oficialista serían
reprobables; obviamente el objetivo -repudiable, por cierto- consistía
en utilizar la situación como una clara amenaza "ejemplificadora"
al resto de la sociedad, la que puede optar entonces, entre someterse
dócilmente y en silencio o soportar el "escarmiento"
y persecusión.
Sin
tomar en cuenta que desde hace ocho años, el ex presidente
del H.C.Deliberante durante la intendencia de Marcelo Coronel conoce
perfectamente el aeroclub; ha mantenido excelentes relaciones con
la institución durante el año y medio de su gestión
interina; visitando el predio asiduamente; alentando y promocionando
festivales artísticos y espectáculos afines a las
actividades del aeroclub.
La
propia, burda y torpe reacción del oficialismo lo hunde en
una serie de planteos difíciles de responder:
¿Como
es que Anghileri junto a sus comitivas de funcionarios visita y
realiza actividades oficiales en un predio que carece de habilitaciones
y que incumple normas administrativas tal cual lo denuncia?
¿Cómo
es que durante un año y medio el área que solícitamente
le acerca estas carpetas desbordantes de irregularidades, no las
controló en absoluto?
¿Cómo
es que no se brindan explicaciones sobre esta situación y
se sanciona a los responsables?
¿Anghileri tenía o no, conocimiento de estas irregularidades
que hoy denuncia?
Presumimos que rápidamente Anghileri iniciará una
investigación del caso y las informará en forma completa
a la comunidad.
¿Como
es que pequeños comerciantes sean hostigados por inspecciones
y controles mientras inmensos hangares y colosales construcciones
inmobiliarias pasan desapercibidos ante los ojos de los funcionarios
municipales que cobran puntualmente sus sueldos a fin de mes?
¿Indiferencia,
negligencia, incapacidad o simple corrupción?
¿En
General Rodríguez existen empresarios privilegiados? ¿La
ley no es pareja para todos? ¿Y el artículo 16 de
la Constitución Nacional?
Y
no solo los empresarios... Tinelli y el suntuoso Hotel Elevage parecen
tener predominio sobre cualquier otro habitante de los abandonados
barrios de General Rodríguez, los cuales, carecen de las
prerrogativas de fama, poder, derechos e igualdad para iluminar
sus abandonadas calles.
¿Cuanto
dinero dejó de percibir la Municipalidad de General Rodríguez
por estas denunciadas irregularidades? ¿Quienes, cuando y
de que manera se harán responsables?
¿Cuantos
otros casos similares más existen en nuestra localidad que
son ignoradas u ocultadas por inoperancia, irresponsabilidad o por
corrupción y aguardan ser 'descubiertos' por un intendente
'ofendido'?
La
comunidad de General Rodríguez paga más de 33.000
pesos por mes para que su administrador custodie y defienda sus
intereses, no los de un aeroclub, country, hotel o espectáculo
televisivo.
De
todos modos, y más allá de esta farandulesca rencilla
e ineptitud manifiesta en el cumplimiento de los deberes de funcionario
público; se nos revela algo mucho más inquietante
y preocupante, cual es advertir que los vectores mentales de nuestros
representantes consisten en infantiles venganzas y represalias;
consecuente en la petulante actitud de revelar pública e
impunemente su propia incompetencia.
Diario
Acción, domingo 20 de noviembre de 2011 |