| LA
FRUSTRACION Y VERGUENZA DEL 2011
La cancelación de Expodel bajo absurdas excusas demostró
que los intereses personales del intendente y sus funcionarios prevalecen
sobre los de la comunidad
Expodel
se inició como una modesta pero ambiciosa exposición
destinada a reunir industrias, empresas, comercios y microemprendimientos
de la localidad.
El
objetivo consistía en, primordialmente, un acercamiento hacia
el público de las mismas; exhibiendo sus productos, servicios
y actividades.
Se
trata de un proyecto presentado por el Lic. Manuel Poggi al por
entonces intendente Di Landro, quien autorizó su realización.
Las
expectativas fueron ampliamente satisfactorias y desde entonces,
Expodel fue enriqueciéndose con agregados que la hicieron
cada vez más exitosa y convocante, agigantándose en
cantidad y calidad.
Y
como cada año, la exposición, la única organizada
por la Municipalidad de General Rodríguez, fue aguardada
con ansiedad y entusiasmo.
Realizada
-generalmente- durante los meses de octubre y noviembre la incertidumbre
y preocupación de quienes habitualmente participan fue creciendo
a medida que transcurría el tiempo y su organización
era ignorada por las autoridades municipales que la postergaban
indefinidamente; hasta que recién el 11 de noviembre el proyecto
de Expodel ingresó al H.C.Deliberante anunciando su concreción
para los días 9, 10 y 11 de diciembre.
Cuando
ya muchos de sus espacios se encontraban reservados y los microemprendedores
habían abonado su stand e invertido en materia prima y productos,
el 1 de diciembre de 2010 el intendente interino Juan Pablo Anghileri,
durante una conferencia de prensa anunció su cancelación.
Naturalmente,
tal intempestiva decisión, provocó hondo estupor,
desazón e indignación en la población; que
aguardaba la realización de y tal cual había sido
redactado por el propio Departamento Ejecutivo "En la fiesta
donde convergen la comunidad de General Rodríguez a través
de los actores sociales vinculados a la producción, el desarrollo,
la educación, la cultura y el trabajo"
El
proyecto del oficialismo también destacaba que, acompañando
tan magno acontecimiento, durante tres días se desarrollarían
"espectáculos artísticos y musicales a cargo
del área de Cultura Municipal" como así también,
el "desfile y elección de la reina de la Industria,
actividad en la que participarían los colegios del distrito"
Continuando
con la lectura de sus organizadores se estimaba "que los microemprendedores,
a lo largo de los 3 días de exposición, realizarán
ventas por un monto aproximado de $110.000", calculándose
"la concurrencia total, entre participantes y público,
a lo largo de los 3 días en aproximadamente 30.000 a 24.000
personas"
"Sin
lugar a dudas la ExpoDEL (Exposición de Desarrollo Económico
Local) se transformó en la exposición de Industria
y Desarrollo más importante de la región. Año
tras año, la muestra supera las expectativas de la organización
ya que se ha transformado en la fiesta donde convergen la comunidad
de General Rodríguez a través de los actores sociales
vinculados a la producción, el desarrollo, la educación,
la cultura y el trabajo"
"Hoy,
la ExpoDEL, por la diversidad de sus participantes, el número
de visitantes y porque trascendió las distintas gestiones
de gobierno que atravesaron sus 7 ediciones, es sin lugar a dudas
«la fiesta más importante» de nuestra comunidad,
motivo por el cual fue declarada de Interés Municipal"
Finalmente,
recordaba el proyecto que había sido declarada "como
«Fiesta Anual de General Rodríguez»" votadas
ambas con unanimidad por el H.C.Deliberante de General Rodríguez.
Sin
embargo, aquel 1 de diciembre, Anghileri se encargó de enfriar,
o más bien, congelar, la «fiesta más importante
de nuestra comunidad» generando en contraposición,
la incandescencia de la opinión pública.
Básicamente,
entre las absurdas e incoherentes excusas expuestas, su no realización
obedeció, en boca de Anghileri, a que Expodel no pudo realizarse
en el mes de octubre por la "veda electoral", evitando
que la "oposición" lo acusara de realizar actos
propagandísticos.
Asegurando,
además, que dada la época del año, habría
sido necesario el alquiler de un equipo de aire acondicionado, condición
indispensable para atemperar la agobiante atmósfera del Salón
de Usos Múltiples donde se efectuaría.
En
definitiva, en su opinión, tal inversión carecía
de sentido pues provocaría gastos innecesarios para el Municipio.
Al
parecer, Anghileri necesita urgentemente un almanaque colgado en
su oficina, pues la veda electoral comenzó el sábado
8 de octubre y se extendió, obviamente, hasta el domingo
23, día de las elecciones.
Es
decir, la "veda" se extendía por 15 días
y Expodel bien pudo haberse realizado, con absoluta tranquilidad
y normalidad, por ejemplo, el primer fin de semana de octubre o
bien, el último.
Anghileri
salteó, sorpresivamente, el mes de noviembre, donde no existía
ninguna "veda": de hecho, la edición de Expodel
2010 se llevó a cabo entre el 12 y 14 de noviembre de aquel
año.
Haber
ingresado el proyecto de Expodel recién el 4 de noviembre
para que se hiciera en diciembre significó lisa y llanamente
que no había interés en realizarla.
Intendente
y funcionarios se encontraban absorbidos por la campaña electoral,
postergando algo de vital importancia para la comunidad de General
Rodríguez.
De
hecho, ningun acontecimiento de similares características
fue cancelado en distritos vecinos, conscientes de su valor y magnitud.
Una
de las justificaciones más ridículas para disfrazar
esta bochornosa irresponsabilidad fue sostener que Expodel significaría
el desembolso, para las arcas municipales de "medio millón
de pesos" (sin fundamentarlo ni describirlo, por supuesto);
lo que manifiesta una muestra de incompetencia por parte de las
autoridades municipales; pues entonces ¿porque se tomaron
el trabajo de redactar una rimbombante ordenanza asegurando su realización?
¿acaso no existieron cálculos previos para que en
20 días se cambie de opinión estimándosela
supérflua e inútil?
Tal
cual consta en el proyecto redactado por el Departamento Ejecutivo,
cientos de microemprendedores se verán perjudicados al serle
impedida la posibilidad de embolsar la suma de $110.000 mencionada
en sus fundamentos.
Seguramente,
el desprecio por los 5 ó 10 mil pesos que pudiera haber ganado
un microemprendedor (sin tener en cuenta sus potenciales ventas
con la promoción de sus productos) no significan absolutamente
nada para quien durante un año y medio de gestión
ha acumulado más de medio millón de pesos en concepto
de sueldo por el cargo de intendente.
5
ó 10 mil pesos, que significan muchísimo para una
familia parecen ser apenas monedas de cinco centavos para quien
percibe más de 33.000 pesos mensuales por un mes de trabajo.
El mismo valor que tiene, a los ojos del oficialismo, la gente. |