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LA
CIUDAD DE LA FURIA
Alcohol, menores y violencia bajo el amparo y protección
del Municipio. La
realidad de General Rodríguez llega al Ministerio de Justicia
y Derechos Humanos de la Nación pero no al despacho de Anghileri
En
su "síntesis
al 6/12/11" la sección del RENCAP (Registro de Empresas
y Trabajadores de Control de Admisión y Permanencia) bajo
la órbita del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de
la Nación señala bajo el título «Caso:
AGRESION PATOVICA / BOLICHE GONDWANA» que "Un grupo de
10 menores de edad habría sido agredido físicamente
con elementos contundentes (palos, fierros y macanas) por patovicas
del local bailable Gondwana, ubicado en la intersección de
la Avenida Ricardo Balbín y Pedro Whelan de General Rodríguez.
El hecho ocurrió el último fin de semana. No se indica
con exactitud la fecha.
Los damnificados habían participado de una riña que
comenzó en el interior del boliche y continuó en la
calle."
Cabe
aclarar que RENCAP tiene como fin facilitar y canalizar "denuncias
primarias por actos de Discriminación, violencia o incumplimiento
de las normativas en que incurran los Controladores y/o las Empresas."
Consiste
además, en un Registro de segundo orden que tiene como función
diseñar y operar un banco informático o base de datos
que permite recibir, clasificar, incorporar, transmitir y archivar
toda la información suministrada por las jurisdicciones Provinciales
y por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en la medida que
adhieran a la Ley 26.370.
Al
igual que las oficinas gubernamentales, también el canal
de Crónica se hizo eco de los violentos sucesos de la mañana
del domingo 4 de diciembre, al darse a conocer las denuncias de
padres de menores de 14 años que, según afirmaron,
fueron víctimas de "patovicas" a cargo de la custodia
de boliches instalados en el tramo de la Av. Italia y Balbín.
Al
parecer, durante una colosal batahola entre dos grupos de adolescentes
provocó, entre otros destrozos, la rotura de un gran vidrio
del restaurante "Aqua" en Italia y Balbín.
Según
denunciaron los padres, se habrían sumado alrededor de 20
personas que, munidos de objetos persiguieron a los menores (al
menos uno de ellos de 14 años) y adolescentes a fin de castigarlos,
empeorando la situación que degeneró en una verdadera
batalla campal con gente invadiendo locales abiertos a temprana
hora para protegerse.
Al
menos cinco jóvenes fueron víctimas de violentos golpes
sufriendo heridas de consideración, en tanto existen otros
cinco individuos acusados de lesiones.
En
definitiva, una cadena de irresponsabilidades entre menores de 14
años clientes de "boliches" y padres ausentes;
pero por sobre todo, la irresponsabilidad de las autoridades comunales
que jamás intervienen en un pequeño tramo de 100 metros
de largo "respetándola" como una verdadera "zona
liberada" a los desmanes y el descontrol.
Autoridades
municipales que deliberada y dolosamente se ausentan en una de las
zonas más conflictivas del distrito; procurando y preocupándose
siempre por jamás hacerse presentes si quiera como medio
de prevención durante dos días a la semana.
Menores
en boliches, violencia descontrolada, riñas, abusos, incumplimientos
de las normativas de cierre y expendio de bebidas alcohólicas
a menores; y "cámaras de seguridad" que jamás
registran absolutamente nada conforman y continúan las escenas
que todos los fines de semana se reiteran incesantemente, bajo el
insólito amparo del gobierno comunal, cautivo de intereses
ajenos al bien común y seguridad de los ciudadanos y de los
menores.
Evidentemente,
cuando quienes deberían intervenir no lo hacen, es porque
se encuentran sojuzgados por sectores marginales que detentan más
poder y respeto que el otorgado y exigido por la comunidad que los
ha elegido como representantes y veladores de la sociedad y que
los convoca a cumplir con sus deberes, entre los cuales, figura
el hacer cumplir las normativas vigentes; sin que ello constituya
una opción, sino, una obligación y un compromiso ineludible.
Sin
embargo, y tras un año y medio de gestión interina,
que ocurra este repudiable hecho a cinco días de asumir como
intendente electo y que exactamente durante el momento de su jura
estalle una nueva batalla campal en pleno centro de General Rodríguez
con el desborde de la hinchada de un club de fútbol local
con el saldo de dos policías heridos, nos habla a las claras
del predominio de estos sectores marginales en la toma de decisiones
y de un intendente juguete e instrumento de sus designios.
Diario
Acción, domingo 11 de diciembre de 2011 |