| EDITORIAL
UNA VIDA FUE EL PRECIO PAGADO
La Municipalidad de General Rodríguez reemplazó 'lomos
de burro' por reductores luego de que un joven de 32 años
perdiera la vida el día de Nochebuena
El
sábado 24 de diciembre siendo alrededor de las 18 hs. el
joven Daniel Alejandro Aguilar de 32 años y domiciliado en
el Barrio Bicentenario, quien se movilizaba en una moto Zanella
110 perdió la vida en la calle Illia (ex 93) del barrio Villa
Arrarás al impactar de frente contra una camioneta Chevrolet
conducida por Horacio Miguel Otero (49) quien resultó ileso.
El
automóvil habría intentado esquivar un "lomo
de burro" instalado por la Municipalidad en el lugar y que
había sido parcialmente derruído por un vecino del
lugar, con la trágica consecuencia.
Los
"lomos de burro" han sido una materia de conflictividad
permanente en la comunidad.
En muchas ocasiones son realizados por los propios vecinos, molestos
por el tránsito vehícular, tanto por las velocidades
como por, en caso de las calles de tierra, atemperar las nubes de
polvo.
Claro
está que estos "lomos de burro" caseros son simples
montículos fuera de toda regla y control que provocan enojosas
situaciones con los automovilistas.
De todos modos, también los "lomos de burro" construidos
por la Municipalidad y que deberían encuadrarse -al menos-
dentro de mínimas condiciones adolecen de las mismos defectos.
Cabe
destacar que el concejal Mario Deguiz (ARI-Coalición Cívica),
presidente de la comisión de Transporte ha presentado en
los dos últimos años varios proyectos y decretos destinados
a eliminar los "lomos de burro" y reemplazarlos por reductores
de velocidad conforme a las normas legales. A pesar de haber sido
aprobados por unanimidad por todos los bloques políticos
del H.C.Deliberante el Departamento Ejecutivo a cargo del intendente
Juan P. Anghileri ha insistido en continuar construyéndolos
con menosprecio de las normas legales , la integridad física
y el patrimonio de los habitantes.
Las
quejas al respecto son unánimes en todo el distrito, ya que
literalmente destrozan los vehículos, e incluso, aquellos
de gran porte padecen la misma zozobra.
Precisamente,
fue el fastidio de algún vecino lo que provocó que
interviniera en este "lomo de burro" y directamente lo
"rebajara" a su manera.
Es
decir, la muerte de este joven obedeció a una cadena de irresponsabilidades
que parten directamente de las autoridades municipales; sencillamente
por desconocer lo estipulado en el Código de Tránsito
de la Provincia de Buenos Aires que establece la instalación
de 'reductores' prohibiendo expresamente la colocación de
'lomos de burro'.
En
su articulado se describe minuciosa y detalladamente las condiciones
que deben tener estos reductores, incluso, su pintura y señalización
que indique la advertencia de «Ingreso a Zona de Reductores
de Velocidad».
Obviamente
que los toscos y burdos 'lomos de burro' instalados por la Municipalidad
ni siquiera se encuentran pintados y mucho menos "señalizados"
a prudente distancia; siendo inconcebible que en este caso, la calle
Illia, se ha convertido en vía directa para el tránsito
de centenares de vehículos hacia y desde el barrio Bicentenario.
Indudablemente,
la negligencia de las autoridades municipales se ha convertido en
este caso, en algo más que un «factor de riesgo»
al haber contribuído de algún modo, en la muerte del
joven Aguilar habiendo transcurrido ya un año y medio de
gestión de Anghileri y a pocos días de haber asumido
como intendente electo.
No
se trata del primer hecho luctuoso.
Como se recordará, a pocos días de haber reemplazado
al destituído intendente Marcelo Coronel, el miercoles 17
de marzo de 2010 tuvo lugar un hecho que conmocionó a la
comunidad al derrumbarse un refugio matando a dos niños de
7 y 9 años quienes junto a sus padres aguardaban un colectivo,
dejando graves heridas en el rostro de otra niña.
Sin
embargo, Anghileri jamás inició investigaciones, actuaciones
o sumarios para determinar responsabilidades tanto de funcionarios
como de contratistas, defendiendo la impunidad de los actores en
detrimento de las víctimas.
En
este trágico caso, nuevamente Anghileri se desentiende de
las responsabilidades, sin siquiera, anunciar la reformulación
de los polémicos 'lomos de burro', que natural y necesariamente
continuarán provocando más accidentes, discordias
y desgraciados sucesos; sin que el valor vida signifique algo para
las autoridades.
Tras
la muerte del joven, los vecinos organizaron un corte de la calle
Illia exigiendo la inemdiata respuesta de las autoridades municipales
para reponer pero esta vez correctamente el 'lomo de burro', lo
que fue atendido con prontitud, aunque para lograr esto, debiera
haberse sacrificado una joven vida.
Diario
Acción, jueves 5 de enero de 2012
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