| FELIZ
DIA DEL MILITANTE, NITO TULISSI
Emilio
"Nito" Tulissi es un respetadísimo periodista y
docente reconocido.
Hijo
del ex intendente Luis Tulissi, quien fue depuesto de su cargo de
intendente municipal, electo en 1973, el 24 de marzo de 1976, como
consecuencia del golpe militar que derrocó al gobierno democrático,
participó de todo homenaje y acto recordatorio de la infausta
fecha.
De
hecho, en Moreno y desde el 29 de marzo de 2006 una avenida rinde
homenaje al ex intendente morenense en reconocimiento a su gestión
al frente de la comuna.
A dicho acto concurrieron el el intendente Andrés Arregui
y el Diputado Nacional, Lic. Mariano West, electo intendente de
Moreno en las últimas elecciones.
Conductor
del programa "Tempranito" por FM EL Vecinal, "Nito"
Tulissi acompañó con entusiasmo el armado del proyecto
nacional del presidente Néstor Kirchner; mientras ejercía
su labor docente en el Centro Cultural de nuestra ciudad.
En
su espacio, los oyentes accedieron a las declaraciones de funcionarios,
concejales y de quien presidía el H.C.Deliberante, Juan Pablo
Anghileri.
Desempeñándose
Anghileri como presidente del H.C.Deliberante, contó desde
siempre con el apoyo incondicional de "Nito"; de tal manera
que, desplazado Coronel, y sucediéndole Anghileri, "Nito"
fue designado inmediatamente como Director de Prensa.
Impecable
en su vestir, de correctísima y brillante verba, era el conductor
habitual de los actos oficiales y quien secundaba a Anghileri durante
las conferencias de prensa.
Lamentablemente,
una grave enfermedad lo alejó paulatinamente de sus funciones
en el gabinete de Anghileri; debiendo padecer difíciles tratamientos
médicos; que lo obligaron, incluso, a alejarse de su vocación
y pasión: el periodismo, el cual, cabe reiterar, enseñó
durante mucho tiempo en el Centro Cultural para regocijo y privilegio
de jóvenes y adultos deseosos de acercarse a esta fascinante
labor que encontraban en "Nito" sencillamente un verdadero
"maestro" en todo el sentido de la palabra.
De
todos modos, su potente personalidad continuaba siendo un referente
insoslayable en cuanto se refiriera a la profesión de periodista
en General Rodríguez, ciudad que lo había adoptado
con cariño, repeto y reconocimiento por su talento, capacidad,
prestigio, conocimientos y, sobre todo, por sus cualidades y calidades
de caballero.
Su
gran satisfacción, consistía en el crecimiento y desarrollo
del proyecto que ahora lideraba la actual presidente Cristina Fernández
de Kirchner; esto es, la concreción de un modelo de país
por el que había luchado tanto su padre como él mismo.
Y
si esta fue su gran satisfacción, e imaginamos que también,
su pequeño gran orgullo personal; fue su gran amargura advertir
un día que, encontrándose de licencia por enfermedad,
fue llamado hasta la oficina de Personal del Municipio para proceder
a la firma del decreto que lo exoneraba de su cargo.
Con
estupefacción y sin poder creer lo que leía, "Nito"
se enteró al releerlo que no solamente estaba despedido,
sino que la fecha de su cese había sido establecida con retroactividad
al mes anterior, con lo cual, no cobraría ni siquiera, el
mes en curso.
Así,
de esta manera, el Director de Prensa del intendente interino Juan
Pablo Anghileri era notificado de su despido por un empleado.
Naturalmente, Anghileri que unos dias antes lo había recibido
en su domicilio particular, sin atreverse a decirle en la cara,
su decisión, ya no lo recibió ni ese día, ni
ningún otro.
De
pronto, todas las puertas se cerraron, todos los teléfonos
dejaron de atenderlo.
Sus
compañeros de labor, los funcionarios y concejales amigos
que tantas veces habían tenido una oportunidad de explayarse
y defenderse durante sus entrevistas, le rehuían.
Los
"compañeros", sus propios "cumpas", aquellos
infatigables pregones de la solidaridad, el cambio, la inclusión,
el proyecto lo esquivaban.
Aquel jovenzuelo, que ni siquiera conocía ni entendía
el significado de la "Marcha Peronista" al que tanto había
ayudado, alentándolo a enfrentar las vicisitudes de los temporales
políticos le había bajado; brutalmente, sin hablarle,
el pulgar.
Para
el estrecho y exclusivo círculo del poder, "Nito"
había pasado a ser una mala palabra; y, por el contrario,
con su expulsión, dejaba a los predadores un cargo vacante
más que podrían otros llenar; un cargo que significaba
dinero y poder; entonces, ¿por qué molestarse en atender
y escuchar a un despojo pegajoso que insistía en hablar con
el intendente o implorar ayuda?.
Con
amargura, "Nito" advirtió que en el sueño
cumplido, él, no tenía espacio posible.
Convertido
por el anghilerismo en un desecho descartable e inútil; "Nito"
fue ignorado con frialdad e inmisericordia; las sonrisas hipócritas
se transformaron en labios apretados y despectivos; en rostros y
despreciables actitudes serviles de quienes acompañaron la
humillación e injusticia a que era sometido.
La
explicación del "crimen" de "Nito" fue
que nada había hecho durante la campaña electoral;
absurda excusa para quien, incapaz de controlar su organismo y en
pleno tratamiento de quimioterapia, le habría sido imposible
cumplir con las tareas de cualquier "militante".
Con
amargura, "Nito" advirtió que existía algo
mucho más doloroso y cruel que el cáncer que corroía
sus entrañas: la inmoralidad, el desagradecimiento y la vileza
de sus semejantes; raleas por las cuales "Nito" procuró,
durante toda su vida, extirparlos de la vida pública.
"Nito",
estamos seguros, superará con éxito su difícil
tránsito y aún ante esta adversidad, debe sentirse
orgulloso de, enfrentando este aberrante y repugnante proceder,
continuar ejerciendo su vocación y el fiel compromiso con
sus convicciones poniendo a los fariseos y mercaderes de la política
en descubierto, aún, a costa de su propia vida.
Por
esto, y por mucho más, estamos en deuda con "Nito";
aunque haya muchos otros que pretendan no tenerlas. |