| Primero
quisieron <tranzar>, combatieron, despues difamaron,
finalmente centraron la mira, apuntamos y tiraron sin escatimar
recursos.
Largas
y estudiadas crónicas hablaban de la endeble salud
de Nestor Kirchner; de los peligros de ello para la estabilidad
institucional, bla, bla y, también de las <enfermedades
del poder> en algún libro de dudosa opinión
y diagnóstico médico por correspondencias y
franqueo propio.
No obstante; tiraban a matar desde sus columnas periodísticas
o de encargo sicario.
Sabiendo que se servían de su apasionamineto, vehemencia
y compromiso leal con lo que había jurado; defender
y hacer cumplir la Constitución, aún fuera del
cargo y solo por convicción de vida.
Lo
obligaban a diario y sistematicamente a un doble esfuerzo
para todo, contestarles desde el palco del mitin, o rumiando
la ingominia o infamia a conciencia desde la soledad.
Ya no era el presidente, mucho protagonismo discresional se
podría decir. Sí la verdad, ya no lo era.
Y también sentía, entendía y debía
defender el gobierno de su esposa, la mujer que amó.
Con la que se despertó en la cama durante los casi
últimos cuarenta años, Y para ponerlo en su
justa dimensión, cuidar la honra pública y la
gestión de esa mujer,con la que formó un cuadro
político y también, con la que hizo el amor
y la guerra en esa misma cama en la que despertaban cada día.
¿Que esperaban que hiciera, un hombre de verdad y de
bien? sino contestarle a las usinas de pavadas o de elaborados
globos de ensayo para erosionarle el poder; legitimidad o
capacidad de gestión a esa mujer, su mujer y Presidenta
de la Nación?
Es así, que ayer, hoy y seguro que mañana, y
<careteados> para la ocasión, veremos más
de lo mismo.
Sin
solucion de continuidad, hoy pretendian saludar a los deudos
con su mejor cara de nada o también, lamentamos por
<esta pérdida irreparable> de manera pública
y con discursos impostados, vacios de contenidos y con sentimientos
inventados.
El Vice-Presidente, cumplió con las formas al intentar
saludar a la Presidenta de La Nación pero, ante la
negativa –seguramente- de ella, no evitó comentar;
"… no quise interrumpir este momento de <dolor
y reflexion>…"
Aún
es este contexto, no se privó de nada.
Sin la intención de <meterme> en las profundidades
del Psicoanalisis, lo del dolor está claro de que lado
debe estar, pero, lo de <la reflexión>, ¿se
referiría a la suya? ¿o sólo puso en
práctica el deporte nacional, la victimización?
Así son, así somos, asi fuerón.
Belicosos,
beleidosos, eclecticos,contradictorios cínicos y también,
inmaduros e
inestables cuándo no controlan; caprichosos a la hora
de rendirse ante la verdad que los desdecia a diario y cada
vez más masivamente.
Incoherentes hasta lo absurdo para justificar lo imperdonable
o ajusticiable y banales para calificar el esfuerzo e inteligencia
ajena; en tanto, profundos, articulados, sofisticados y muy
caros para cobrar el propio.
Somos,
son y fueron un punto imaginario y caprichoso entre la indiferencia
absoluta por la verdad y el sentido común que esté
a favor del otro, o vehementes furibundos para defender los
privilegios propios.
Matamos con la paciencia chicha hacia la injusticia o con
la intolerancia virulenta hacia lo distinto.
Sentimos y evaluamos la emoción ajena con la razón,
o pensamos con el corazón la logica propia, cualquiera
sea ella.
Somos
como dioses paganos; decidimos como debe actuar el otro y
siempre desde
nuestra realidad o intereses y nunca desde la de ellos.
Somos, son, fueron democráticos y socialistas en las
pérdidas o con las carencias, pero imperiales y liberales
a ultranza con la abundancia propia.
Fueron,
son, somos temerosos o pacatos para usar la palabra justa
y más gráfica en cada ocasión, sin reconocer
o entender que no existen las malas palabras, y si las peores
intenciones escondidas detrás de los eufemismos.
Son, fueron, somos maniqueos; negamos los medios, cuartos,
octavos y hasta los decimales, y sólo nos relacionamos
o calificamos bien, con aquello que nos encanta o seduce y
siempre desde el color de la pelusa de nuestro ombligo.
Matamos
con la indiferencia el éxito ajeno, cuándo advertimos
que no pudimos,no supimos o no quisimos. Así somos,
son, fueron; cuándo los resultados de una gestión,
los mostraba en toda su genealogía; son hermanos de
lo absurdo, padres de la ineptitud y cultores de la mediocridad.
Estimado lector, si se le ocurre o sabe de alguna otra, agreguela
a la lista.
En tanto, dejeme decirle que quienes escribimos, estamos acostumbrados
a hacernos preguntas, a veces con algun sentido, pero siempre
rosando el absurdo. Es casi la condicion <sine qua non>
para poder hacerlo.
Y
en ese sentido, le pregunté a un amigo que habia perdido
a su padre; " que se siente al quedarse huerfáno",
tál la palabra que define a quienes no tienen a sus
padres con vida, no?
Siempre recuerdo su respuesta; " un enorme golpe en el
pecho, una gran confusión sobre el tiempo y el espacio,
después, todo el peso de una profunda soledad, desolación
y eso, es lo que te produce el llanto…" Despues
vendrian otras consideraciones más racionales.
No obstante, cada cuál podrá definir su propia
experiencia en ese sentido y seguro que debe ser intranferible.
Pese
a ser casi contemporáneo con Nestor Kirchner, la definición
de mi amigo, se le pareció bastante a lo que sentí
al enterarme de su muerte.
No lo conocí personalmente, sí creo que <lo
intuí> en términos de ideales generacionales,
lo fui descubriendo y me representaba muy bien en otros aspectos.
Sí recuerdo una gran conección intelectual,
de idealismos, valoraciones sobre aspectos de nuestra historia
de Nación y una gran emoción el 25 de Mayo del
2003, al escucharlo decir;
<…
Les vengo a proponer que recordemos los sueños de nuestros
patriotas fundadores y de nuestros abuelos inmigrantes y pioneros,
de nuestra generación que puso todo y dejó todo
pensando en un país de iguales.
Vengo a proponerles un sueño: quiero una Argentina
unida, quiero una Argentina normal, quiero que seamos un país
serio, pero, además, quiero un país más
justo.
Anhelo que por estos caminos se levante a la faz de la Tierra
una nueva y gloriosa Nación: la nuestra.
Muchas gracias. ¡Viva la patria!
Creo
que siempre tuve una condicionada conección generacional
con Nestor Kirchner, aunque lo <intuí> y lo empezé
a <sentir> desde ese momento.
Pido disculpas por ello, pero, nos habian mentido tanto y
durante tantos años, no?
También, creo que con su muerte, me impactó
darme cuenta de que a partir de ahora sería una suerte
de <huerfano> de esa relación racional y generacional
que me unía a el.
¿Algo así, le habrá ocurrido a los cientos
de miles o millones que inundaron de silencio el pais cuándo
se conoció la noticia de su muerte?
¿Estarían procesando lo que mi amigo decía
le ocurrió o sintió el, con la muerte de su
padre?
¿Tiene sentido, encontrarle el sentido a lo que sintieron
millones de personas, o alcanza con solo pensar que el dolor
en común, nos da la posibilidad de hermanarnos, integrarnos
y sentirnos como partes de un todo; de una verdadera Nación
más justa, sustentable y digna que la de antes de aquel
25 de Mayo del año 2003?
En cualquier caso y por suerte o a algún axioma desconocido,
las ideas no se matan. Se multiplican por doquier cuándo
le sirven a la gente para vivir mejor y su mentor se muere
peleando por ellas.
Es
el mejor ejemplo que se puede dar.
Y para eso, está la reciente muerte de Nestor Kirchner;
Comprometido con la realidad de la gente, desaliñado
e irreverente con las formalidades absurdas y custodio de
los sueños de mi generación. Esclavo de sus
convicciones, idealista pero, pragmático y buen estratega
para convertirlos en realidad.
Frontal,
lógico y coherente para devolverle a la política
su razón de ser; mejorarle la calidad de vida y esperanza
a la gente.Vivió luchando por sus ideales y se cargó
al hombro la frustación de millones de ciudadanos y
les devolvió un futuro diáfano, de solidadidad
y sustentable.
El se infartó, no sus ideas para cambiar este…ese
pais, mi país actual, el que no tuvo en los últimos
años ni tiene crispación en la actualidad, sino
que siente y vive la paz.
También,
los que fueron, somos, son los asesinos: ahora si, pueden
decir que fueron prófeticos pero paradojales; aquellos
que decian interpretar, representar a los millones de personas
que –aventuro>, sintieron lo mismo que mi amigo,
que yo, o acaso que Ud. mismo estimado lector, tengan la seguridad
mas absoluta que ellos con su irracionalidad y psicopatia,
crearon <al monstruo>, nació el "kirchnerismo",
una version superadora del histórico peronismo de otrora.
Para el bien de la Nación.
Ojalá que así sea.
Por
Carlos Valdevenito, marzo 31 de 2010
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