¡¡¡
Què elecciones !!!
Las
elecciones de octubre, en consonancia con las internas abiertas,
han cambiado el mapa político de nuestra ciudad. La sociedad, nuevamente,
como en gran parte de los 90 y comienzos del nuevo siglo, ha decidido
la concentración del poder y la cuasi ausencia del pluralismo, dejando
la sustancia democrática y los valores a un costado y a otros, a
la espera que se cumpla esa ley de la física “que todo lo que sube
baja”.
Es
bueno tratar de ver más allá de lo que algunos se empeñan en querer
mostrarnos, es saludable la critica por más que a unos les incomode,
siempre que se haga con honestidad y convicción. Un hecho es innegable,
General Rodríguez, pertenece al núcleo “duro” del Gran Buenos Aires,
hemos dejado, al menos por ahora y muy posiblemente por muchos años,
de ser en lo electoral un pueblo de límite de esta provincia prodigiosa
en recursos, aunque personalmente creo que ya desde los 90 estamos
en ese lugar servil y acrítico del mapa electoral. Anghileri ganó
con la contundencia de sus candidatos en los ordenes provincial
y nacional, o sea, como en los demás casos, fue en el tren de sus
superiores, para ser más concreto, si en lugar del ahora Juan Pablo,
el candidato hubiera sido Juan Pérez, no hubiéramos notado la diferencia
porcentual en el caudal electoral.
No hace falta ser muy curioso, para darse cuenta que el gobierno
actual, sigue teniendo en gran parte de sus funcionarios, a los
que en su momento integraron el gobierno anterior y conservando
parte de los vicios de ese gobierno coronelista que ha sido uno
de los peores que tuvo esta ciudad en su historia.
Es justo en reconocer que, al hasta ahora intendente interino, en
una década de político ha aprendido algunas cosas, seguramente no
las que nos gustaría, pero si aquellas que le sirven para mantenerse
en el poder comunal, como también que, al contrario de sus dos anteriores
predecesores, al menos se deja ver y no hace ostentación de riquezas
mal habidas, dando la imagen de un gobierno con un mínimo de prolijidad
que en la práctica concreta está lejos, aún, de serlo.
Uno de sus defectos principales, sigue siendo el seguidísimo casi
obsecuente con el gobierno provincial de Scioli, lo cual a esta
ciudad puede costarle el futuro que muchos soñaron para ella y,
que ahora parece que definitivamente irá por otro camino y no precisamente
el mejor.
Deberá
demostrar Anghileri si es capaz de ponerse al frente de su tropa
que pareciera tener demasiados caciques y con excesiva ambición,
circunstancia complicada en el siempre tumultuoso gallinero peronista.
Por el lado del llamado Frente Amplio Progresista, en particular
los socialistas que llevaron de candidato a Adolfo Aguirre Mundani,
médico conocido y con la singular especialización de expendedor
de licencias médicas para los empleados públicos, hecho que sin
dudas contribuyó en el éxito electoral, pareciera que han tocado
el techo con las manos, claro que pueden tener esa sensación, es
razonable, su candidato era el menos meritorio y capacitado, así
y todo, gracias a un sector de la clase media superficial y a su
candidato a presidente han obtenido dos concejales, uno el hijo
del médico municipal y el otro un hombre del GEN.
No
sería tan optimista respecto al futuro de este frente y menos aún
al desenvolvimiento del ahora concejal electo, Gastón Aguirre Mundani,
detrás de su discurso pseudo progresista, se esconde una concepción
y práctica política de lo más tradicional con un gran cuota de soberbia
y hasta pedantería que puede arrojarles resultados electorales adversos
en 2.013, cuando la gente, los que quieran ver, se den cuenta que
la torta de crema en realidad era un biscochito de grasa.
Por
lado de Eduardo Rodríguez, es una incógnita; puede que convierta
su labor en un seguidor del engreído concejal socialista o actúe
con autonomía y cumpliendo con las propuestas hechas, el tiempo
será testigo.. El radicalismo que llevaba como candidato al senador
provincial Santiago Nino, todo lo contrario del candidato socialista,
inclusive diría que en realidad era el más capacitado para ser intendente,
tuvo el contrapeso de su lista nacional y de algún candidato a concejal
que no reunía la mejores condiciones para el siempre sensiblemente
crítico electorado radical. Tendrán que reflexionar y sin dudas
producir cambios que Nino, entre otros, se han negado a realizar
o no han querido ver.
Sin
coraje y la capacidad de innovación necesaria, seguramente recibirán
otro golpe en las próxima cita electoral a pesar de tener el concejal
que mejor se desenvuelve en este devaluado Concejo Deliberante,
claro está que los vaivenes de la política nacional decidirán la
suerte local, aunque no estaría mal que observaran lo sucedido en
la vecina Luján. Sergio Maffia ha sido el más seriamente golpeado
en estos comicios, casi al extremo de prácticamente ser, tal vez,
su final en política.
Muchos
errores, el haber confiado en personas que al poco de investirse
de funcionarios se terminaron cambiando de bando, sus ambigüedades
en el Concejo Deliberante y una política similar a la del oficialismo
pero sin los recursos clientelistas de éste, han sido los motivos
principales de su estrepitosa derrota de la cual, difícilmente pueda
redimirse, la ambigüedad y el silencio ante los ataques, no son
los mejores consejeros para esta fangosa política en la que estamos
sumergidos hasta los que la detestamos.
Por
el lado de Antonio Pereira, recibió en esta elección los beneficios
de estar con el arrastre de Rodríguez Saa. Desconocido para la mayoría,
este hombre simple, de una honestidad y compromiso social como ninguno
de los candidatos, hizo un papel más que destacable, sin recursos
y con su pies como vehiculo, obtuvo los votos de menor costo, los
que nos han salido más baratos a los rodriguenses y, sin dudas los
más justos por merecimiento personal. Echeverría Crena, ex funcionario
de Coronel, en una gestión para olvidar, demasiados votos obtuvo
para su trayectoria local y el desconocimiento de su persona, mostrando,
además, que muchos que se pretenden progresistas, como su candidato
a gobernador, Sabbatella, a la hora de juntar adherentes, agarran
todo lo que ande suelto por ahí por más alejado que esté su discurso
y presunta concepción progre.
Por último, Mario Deguiz, un buen tipo devenido en político, fue
favorecido en la elección pasada por los vientos nacionales, ahora
cual pesado lastre, lo empujaron hacia el fondo. Al margen de lo
dicho, su gestión como concejal ha sido muy pobre y casi a contramano
de su líder a nivel nacional, Lilita Carriò, embrollado por el oficialismo,
inocente y crédulo, ha pagado de alguna manera, aunque no fuera
por su accionar, una acción legislativa menesterosa y carente de
imaginación, casi inadvertida, todavía le quedan dos años y veremos
si al menos para su ego, puede revertirla.
El
Inconsciente, domingo 6 de noviembre de 2011 |